AUTOTUR

Turismo en automovil

Mi primer coche, por Daniel Mi primer coche propio fue un Fiat 600 E mod 69 de color blanco que compre en 1978.

Por aquel entonces estudiaba arquitectura y tenia un buen trabajo en la construccion del Mercado Central de Bs. As. que quedaba bastante lejos de mi casa y de la facultad.

Trabajaba mucho y tenia poco tiempo, apenas pude juntar unos pesos, fui a buscar un autito para comprar.

Fue un domingo de lluvia que en una agencia Dodge encontre uno que podia pagar.

Debe haber sido el prmero que vi pero estaba tan ansioso que obligue al vendedor a sacarlo del centro de una playa descubierta llena de autos usados para poder probarlo. El coche, por supuesto no arrancaba, y tuvo que traer un cargador de bateria para ponerlo en marcha, a esa altura el pobre hombre ya me odiaba con toda su alma.

Pero yo babia juntado la mitad de lo que valia ese autito y como buen nuevo rico exigia mi derecho de cliente a ser atendido.

Dimos una vuelta manzana bajo la lluvia: por supuesto manejando el vendedor, y aunque los ruidos de los charcos y de los vehiculos que pasaban alrededor, no permitan escuchar nada del auto, yo me encontraba satisfecho con la unidad y habia decidido la compra.

Ese mismo dia lo señe y durante toda la semana estuve molestando por telefono a todos los empleados de la agencia para poder tenerlo el fin de semana siguiente (prenda y seguro y “revision tecnica, gentileza de la agencia” incluidos)

Lo logre y el sabado al mediodia salia muy orondo por la Av. San Martin al mando de mi bolido.

Todo iba bien hasta que tuve que frenar exigido y quede atravesado en medio de la Av Gral- Paz (es una autopista), ahi comprendi que el cochecito no habia recibido un mantenimiento muy esmerado de su anterior dueño.

Cuando mi padre lo vio, luego de las feclicitaciones de rigor (o de lastima), me conmino a comparecer ante el mecanico de confianza de la familia el lunes a primera hora.

EL lunes a las 8 hs el erudito de los fierros y del SAE 40, subio a mi Fitito, lo puso en marcha, me miro y con cara de circunstancias y me pregunto si lo podia devolver. “Es que tiene un zumbido en la caja”.

No, ya no podia. Le pregunte timida y temerosamente si podria durarme un par de meses hasta que me recuperara de la inversion inicial. Me hizo un gesto de duda y negacion a la vez.

En realidad escuchandola sin necedad la caja sonaba como un tranvia frenando de golpe.

Por entonces el odometro marcaba unos 69000 km. Nunca mas pise ese taller y mi padre amenazo con desheredarme.

Durante 4 años recorri unos 75000 km con mi Fitito, le tuve que cambiar casi todas la piezas que tenia cuando lo compre: frenos. refrigeracion, medio circuito electrico, la mitad del piso, mecanismo levantavidrios, etc etc.

Pero la caja seguia intacta, un dia hasta compre un autorradio y lo coloque en mi afan de escuchar otra cosa, pero me habia acostumbrado al ruido.

De lo expuesto se desprende que ambos, la caja y yo eramos muy tercos.

Daniel

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