AUTOTUR

Turismo en automovil

El UNO con cama adentro:

 
Premisas de diseño:
El Usuario:
Mi nombre es Daniel y junto a mi esposa Alicia, formamos una pareja de cincuentones, que luego de criar 2 hijos (ella 17 y el 19) decidimos retomar algunos placeres que nos depara la vida como es el campamentismo.
De solteros y aún en nuestros primeros años de casados, fuimos entusiastas campamentitas, de mochila y luego en nuestro autito, anduvimos por muchos lugares.
Mas tarde, con las nuevas responsabilidades familiares, tuvimos que resignar algunos gustitos como este, pudiendo concretar solo alguna salida esporádica.
Pero al grano. Desde hace un tiempo, estamos reequipándonos, planificando salidas y haciéndonos alguna que otra escapadita de fin de semana.
Claro que ahora los años y mi abdomen, ya no nos permiten clavar muchas estacas y cosas así, de modo que buscamos otras soluciones que aprovechan ese gran invento que es la rueda. Como no tenemos mucha plata, pero si tenemos bastante apuro, hechamos mano a lo que teníamos cerca.

 

 

Nuestros Gustos: Nos gusta "recorrer mucho y parar poco" por lo que buscamos confort de marcha, agilidad del vehículo y en lo posible, "meternos en cualquier lado".

 

 
El Vehículo disponible:
Lo que teníamos cerca, era un Fiat UNO SCR (equipamiento full) 1.6 mod 95 comprado hacia unos meses, y que era capaz de llevarnos y traernos con economía y cierta comodidad.

 

 

La Camperización:
Observando, haciendo cálculos, estudios de factibilidad caseros, etc, se me dio por "camperizarlo" es decir agregarle cierto equipamiento que le permita cumplir algunas funciones de casa rodante. Como suelo decir una especie de mini-micro camper, que cuenta con una cama de dos plazas, cortinas, bauleras para llevar el equipo de camping para dos personas, y una pequeña mesada que permite improvisar una pequeña cocina para calentar unos mates o incluso preparar algo sencillo.

 

 
Los resultados:
Ya probamos ese equipo y anduvo bien, hicimos varios viajes con comodidad, velocidad, autonomía y economía. Hemos pernoctado en campings y aun en estaciones de servicio a la vera de al ruta, con bastante discreción, ya que el cochecito pasa desapercibido.
Nos fuimos entusiasmando tanto con la idea y la nueva vida seminómade, que comenzamos a hacer otros mil planes para el equipamiento de nuestro "mini-micro camper".

 

 
Epilogo:
Pero ocurrió lo inesperado. surgió la posibilidad de hacer un enroque con nuestro hijo (que se quedo con el UNO) y adquirir la Zingarella que ahora tenemos. Ver la Zingarella